{"estrofas": ["Aquí me pongo á cantar\nAl compás de la vigüela,\nQue el hombre que lo desvela\nUna pena estraordinaria,\nComo la ave solitaria\nCon el cantar se consuela.", "Pido á los Santos del Cielo\nQue ayuden mi pensamiento,\nLes pido en este momento\nQue voy á cantar mi historia\nMe refresquen la memoria\nY aclaren mi entendimiento.", "Vengan Santos milagrosos,\nVengan todos en mi ayuda,\nQue la lengua se me añuda\nY se me turba la vista;\nPido á mi Dios que me asista\nEn una ocasión tan ruda.", "Yo he visto muchos cantores,\nCon famas bien otenidas,\nY que despues de adquiridas\nNo las quieren sustentar:\nParece que sin largar\nSe cansaron en partidas.", "Mas ande otro criollo pasa\nMartin Fierro ha de pasar,\nNada lo hace recular\nNi las fantasmas lo espantan;\nY dende que todos cantan\nYo tambien quiero cantar.", "Cantando me he de morir,\nCantando me han de enterrar,\nY cantando he de llegar\nAl pié del Eterno Padre—\nDende el vientre de mi madre\nVine á este mundo á cantar.", "Que no se trabe mi lengua\nNi me falte la palabra—\nEl cantar mi gloria labra\nY poniéndome a cantar,\nCantando me han de encontrar\nAunque la tierra se abra.", "Me siento en el plan de un bajo\nA cantar un argumento—\nComo si soplára un viento\nHago tiritar los pastos—\nCon oros, copas y bastos\nJuega allí mi pensamiento.", "Yo no soy cantor letrao,\nMas si me pongo á cantar\nNo tengo cuando acabar\nY me envejezco cantando,\nLas coplas me van brotando\nComo agua de manantial.", "Con la guitarra en la mano\nNi las moscas se me arriman,\nNaides me pone el pié encima.\nY cuando el pecho se entona,\nHago gemir á la prima\nY llorar á la bordona.", "Yo soy toro en mi rodeo\nY torazo en rodeo ageno,\nSiempre me tuve por güeno\nY si me quieren probar,\nSalgan otros á cantar\nY veremos quién es ménos.", "No me hago al lao de la güeya\nAunque vengan degollando,\nCon los blandos yo soy blando\nY soy duro con los duros,\nY ninguno en un apuro\nMe ha visto andar tutubiando.", "En el peligro, qué Cristos?\nEl corazón se me ensancha,\nPues toda la tierra es cancha,\nY de eso naides se asombre,\nEl que se tiene por hombre\nAnde quiere hace pata ancha.", "Soy gaucho, y entiendaló\nComo mi lengua lo esplica,\nPara mí la tierra es chica\nY pudiera ser mayor\nNi la víbora me pica\nNi quema mi frente el Sol", "Nací como nace el peje\nEn el fondo de la mar;\nNaides me puede quitar\nAquello que Dios me dió—\nLo que al mundo truge yo\nDel mundo lo he de llevar.", "Mi gloria es vivir tan libre\nComo el pájaro del Cielo,\nNo hago nido en este suelo\nAnde hay tanto que sufrir;\nY naides me ha de seguir\nCuando yo remuento el vuelo.", "Yo no tengo en el amor\nQuien me venga con querellas;\nComo esas aves tan bellas\nQue saltan de rama en rama—\nYo hago en el trébol mi cama,\nY me cubren las estrellas.", "Y sepan cuantos escuchan\nDe mis penas el relato,\nQue nunca peléo ni mato\nSino por necesidá;\nY que a tanta alversidá\nSolo me arrojó el mal trato.", "Y atiendan la relación\nQue hace un gaucho perseguido,\nQue padre y marido ha sido\nEmpeñoso y diligente,\nY sin embargo la gente\nLo tiene por un bandido.", "Ninguno me hable de penas\nPorque yo penando vivo,\nY naides se muestre altivo\nAunque en el estribo esté\nQue suele quedarse á pié\nEl gaucho mas alvertido.", "Junta esperencia en la vida\nHasta pa dar y prestar\nQuien la tiene que pasar\nEntre sufrimiento y llanto;\nPorque nada enseña tanto\nComo el sufrir y el llorar.", "Viene el hombre ciego al mundo\nCuartiándolo la esperanza,\nY á poco andar ya lo alcanzan\nLas desgracias á empujones;\n¡Jué pucha! que trae liciones\nEl tiempo con sus mudanzas!", "Yo he conocido esta tierra\nEn que el paisano vivía\nY su ranchito tenía\nY sus hijos y mujer......\nEra una delicia el ver\nCómo pasaba sus días.", "Entonces.... cuando el lucero\nBrillaba en el cielo santo,\nY los gallos con su canto\nNos decían que el día llegaba,\nA la cocina rumbiaba\nEl gaucho que era un encanto.", "Y sentao junto al jogón\nA esperar que venga el día;\nAl cimarrón le prendía\nHasta ponerse rechoncho,\nMiéntras su china dormía\nTapadita con su poncho.", "Y apénas el horizonte\nEmpezaba á coloriar,\nLos pájaros á cantar,\nY las gallinas á apiarse,\nEra cosa de largarse\nCada cual á trabajar.", "Este se ata las espuelas,\nSe sale el otro cantando,\nUno busca un pellón blando,\nEste un lazo, otro un rebenque,\nY los pingos relinchando\nLos llaman dende el palenque.", "El que era pion domador\nEnderezaba al corral,\nAnde estaba el animal\nBufidos que se las pela....\nY mas malo que su agüela,\nSe hacía astillas el bagual.", "Y allí el gaucho inteligente,\nEn cuanto el potro enriendó,\nLos cueros le acomodó\nY se le sentó en seguida,\nQue el hombre muestra en la vida\nLa astucia que Dios le dió.", "Y en las playas corcobiando\nPedazos se hacía el sotreta\nMiéntras él por las paletas\nLe jugaba las lloronas,\nY al ruido de las caronas\nSalía haciéndose gambetas.", "Ah! tiempos!... si era un orgullo\nVer ginetear un paisano—\nCuando era gaucho baquiano\nAunque el potro se boliase,\nNo había uno que no parase\nCon el cabresto en la mano.", "Y mientras domaban unos,\nOtros al campo salían\nY la hacienda recogían,\nLas manadas repuntaban,\nY ansí sin sentir pasaban,\nEntretenidos el día.", "Y verlos al cair la tarde\nEn la cocina riunidos,\nCon el juego bien prendido\nY mil cosas que contar,\nPlaticar muy divertidos\nHasta despus de cenar.", "Y con el buche bien lleno\nEra cosa superior\nIrse en brazos del amor\nA dormir como la gente,\nPa empezar el día siguiente\nLas fainas del día anterior.", "¡Recuerdo! ¡Qué maravilla!!\nComo andaba la gauchada,\nSiempre alegre y bien montada\nY dispuesta pa el trabajo...\nPero al presente... barajo!\nNo se le vé de aporriada.", "El gaucho mas infeliz\nTenía tropilla de un pelo,\nNo le faltaba un consuelo\nY andaba la gente lista...\nTeniendo al campo la vista,\nSolo vía hacienda y cielo.", "Cuando llegaban las yerras,\n¡Cosa que daba calor!\nTanto gaucho pialador\nY tironiador sin yel—\n¡Ah! tiempos!... pero si en él,\nSe ha visto tanto primor.", "Aquello no era trabajo,\nMas bien era una junción,\nY después de un güen tirón\nEn que uno se daba maña,\nPa darle un trago de caña\nSolía llamarlo el patrón.", "Pues vivía la mamajuana\nSiempre bajo la carreta,\nY aquel que no era chancleta,\nEn cuanto el goyete vía,\nSin miedo se le prendía\nComo güérfano á la teta.", "Y qué jugadas se armaban\nCuanto estábamos riunidos!\nSiempre íbamos prevenidos!\nPues en tales ocasiones\nA ayudarle á los piones\nCaiban muchos comedidos.", "Eran los días del apuro\nY alboroto pa el hembraje,\nPa preparar los potajes\nY osequiar bien á la gente,\nY ansí, pues, muy grandemente,\nPasaba siempre el gauchaje.", "Venía la carne con cuero,\nLa sabrosa carbonada,\nMazamorra bien pisada,\nLos pasteles y el güen vino...\nPero ha querido el destino,\nQue todo aquello acabára.", "Estaba el gaucho en su pago\nCon toda seguridá!\nPero aura... barbaridá!\nLa cosa anda tan fruncida,\nQue gasta el pobre la vida\nEn juir de la autoridá.", "Pues si usté pisa en su rancho\nY si el alcalde lo sabe\nLo caza lo mesmo que ave\nAunque su mujer aborte...\nNo hay tiempo que no se acabe\nNi tiento que no se corte!", "Y al punto dése por muerto\nSi el alcalde lo bolea,\nPues hay no más se le apea\nCon una felpa de palos,—\nY después dicen que es malo\nEl gaucho si los peléa.", "Y el lomo le hinchan á golpes,\nY le rompen la cabeza,\nY luego con lijereza,\nAnsí lastimao y todo,\nLo amarran codo con codo\nY pa el cepo lo enderiezan.", "Ay comienzan sus desgracias,\nAy principia el pericón;\nPorque ya no hay salvación,\nY que usté quiera ó no quiera,\nLo mandan á la frontera\nO lo echan á un batallón.", "Ansí empezaron mis males\nSi gustan... en otros cantos\nLes diré lo que he sufrido—\nLo mesmo que los de tantos,\nDespues que uno está... perdido\nNo lo salvan ni los santos.", "Tuve en mi pago en un tiempo\nHijos, hacienda y mujer,\nPero empecé á padecer,\nMe echaron á la frontera,\n¡Y qué iba á hallar al volver!\nTan solo hallé la tapera.", "Sosegao vivía en mi rancho\nComo el pájaro en su nido—\nAllí mis hijos queridos,\nIban creciendo á mi lao...\nSolo queda al desgraciao\nLamentar el bien perdido.", "Mi gala en las pulperías\nEra en habiendo más gente,\nPonerme medio caliente,\nPues cuando puntiao me encuentro,\nMe salen coplas de adentro\nComo agua de la virtiente.", "Cantando estaba una vez\nEn una gran diversión;\nY aprovecho la ocasión\nComo quiso el Juez de Paz...\nSe presentó, y hay no más\nHizo arriada en montón.", "Juyeron los más matreros\nY lograron escapar—\nYo no quise disparar—\nSoy manso y no había porqué—\nMuy tranquilo me quedé\nY ansí me dejé agarrar.", "Allí un gringo con un órgano\nY una mona que bailaba,\nHaciéndonos rair estaba,\nCuanto le tocó el arreo—\n¡Tan grande el gringo y tan feo!\nLo viera cómo lloraba", "Hasta un inglés zangiador\nQue decía en la última guerra,\nQue él era de Inca­la­perra\nY que no quería servir.\nTuvo tambien que juir\nA guarecerse en la sierra.", "Ni los mirones salvaron\nDe esa arriada de mi flor—\nFué acoyarao el cantor\nCon otros nos mesturaron—\nA uno solo, por favor,\nLogró salvar la patrona.", "Formaron un contingente\nCon los que del baile arriaron—\nCon otros nos mesturaron—\nQue habían agarrao tambien—\nLas cosas que aquí se ven\nNi los diablos las pensaron.", "A mi el Juez me tomó entre ojos\nEn la ultima votación—\nMe le había hecho el remolón\nY no me arrimé ese día,\nY él dijo que yo servia\nA los de la esposición.", "Y ansí sufrí ese castigo\nTal vez por culpas agenas—\nQue sean malas ó sean güenas\nLas listas, siempre me escondo—\nYo soy un gaucho redondo\nY esas cosas no me enllenan.", "Al mandarnos nos hicieron\nMás promesas que á un altar—\nEl Juez nos jué á proclamar\nY nos dijo muchas veces:\n«Muchachos, á los seis meses\n«Los van á ir á revelar.»", "Yo llevé un moro de número\nSobresaliente el matucho!\nCon él gané en Ayacucho\nMás plata que agua bendita—\nSiempre el gaucho necesita\nUn pingo pa fiarle un pucho.", "Y cargué sin dar mas güeltas\nCon las prendas que tenía,\nGergas, ponchos, cuanto había\nEn casa, tuito lo alcé—\nA mi china la dejé\nMedia desnuda ese día.", "No me faltaba una guasca,\nEsa ocasión eché el resto:\nBozal, maniador, cabresto,\nLazo, bolas y manea...\n¡El que hoy tan pobre me vea\nTal vez no crerá todo esto!!", "Ansi en mi moro escarciando,\nEnderesé á la frontera;\nAparcero! si usté viera\nLo que se llama Cantón...\nNi envidia tengo al ratón\nEn aquella ratonera.", "De los pobres que allí había\nA ninguno lo largaron,\nLos más viejos rezongaron,\nPero á uno que se quejó\nEn seguida lo estaquiaron,\nY la cosa se acabó.", "En la lista de la tarde\nEl Jefe nos cantó el punto\nDiciendo: «quinientos juntos\n«Llevará el que se resierte;\n«Lo haremos pitar del juerte,\n«Más bien dése por dijunto.»", "A naides le dieron armas,\nPues toditas las que había\nEl Coronel las tenia,\nSigun dijo esa ocasión,\nPa repartirlas el día\nEn que hubiera una invasión.", "Al principio nos dejaron\nDe haraganes criando sebo,\nPero despues... no me atrevo,\nA decir lo que pasaba—\nBarajo... si nos trataban\nComo se trata á malevos.", "Porque todo era jugarle\nPor los lomos, con la espada,\nY aunque usté no hiciera nada,\nLo mesmito que en Palermo,\nLe daban cada cepiada\nQue lo dejaban enfermo.", "¡Y qué Indios—ni qué servicio,\nNo teníamos ni cuartel—\nNos mandaba el Coronel\nA trabajar en sus chacras,\nY dejábamos las vacas\nQue las llevára el infiel.", "Yo primero sembré trigo\nY despues hice un corral,\nCorté adobe pa un tapial,\nHice un quincho, corté paja...\nLa pucha que se trabaja\nSin que le larguen un rial.", "Y es lo pior de aquel enriedo\nQue si uno anda hinchando el lomo\nSe le apéan como un plomo...\n¡Quién aguanta aquel infierno!\nSi eso es servir al Gobierno,\nA mi no me gusta el cómo.", "Más de un año nos tuvieron\nEn esos trabajos duros,—\nY los indios le asiguro\nDentraban cuando querían:\nComo no los perseguían\nSiempre andaban sin apuro.", "A veces decía al volver\nDel campo la descubierta\nQue estuviéramos alerta,\nQue andaba adentro la indiada;\nPorque había una rastrillada\nO estaba una yegua muerta.", "Recién entonces salía\nLa órden de hacer la riunión—\nY caíbamos al cantón\nEn pelos y hasta enancaos,\nSin armas, cuatro pelaos\nQue íbamos a hacer jabón.", "Ay empezaba el afán\nSe entiende, de puro vicio,\nDe enseñarle el ejercicio\nA tanto gaucho recluta,\nCon un estrutor... qué... bruto!\nQue nunca sabía su oficio.", "Daban entónces las armas\nPa defender los cantones,\nQue eran lanzas y latones\nCon ataduras de tiento...\nLas de juego no las cuento\nPorque no había municiones.", "Y un sargento chamuscao\nMe contó que las tenían,\nPero que ellos la vendían\nPara cazar avestruces;\nY así andaban noche y día\nDéle bala á los ñanduces.", "Y cuando se iban los Indios\nCon lo que habían manotiao,\nSalíamos muy apuraos\nA perseguirlos de atrás;\nSi no se llevaban más\nEs porque no habían hallao.", "Allí, sí, se ven desgracias\nY lágrimas, y afliciones,\nNaides le pida perdones\nAl indio—pues donde entra,\nRoba y mata cuanto encuentra\nY quema las poblaciones.", "No salvan de su juror\nNi los pobres angelitos:\nViejos, mozos y chiquitos\nLos mata del mesmo modo—\nQue el Indio lo arregla todo\nCon la lanza y con los gritos.", "Tiemblan las carnes al verlo\nVolando al viento la cerda—\nLa rienda en la mano izquierda\nY la lanza en la derecha—\nAnde enderieza abre brecha\nPues no hay lanzazo que pierda.", "Hace trotiadas tremendas\nDende el fondo del desierto—\nAnsi llega medio muerto\nDe hambre, de sé y de fatiga;\nPero el Indio es una hormiga\nQue día y noche está dispierto.", "Sabe manejar las bolas\nComo naides las maneja,\nCuanto el contrario se aleja\nManda una bola perdida,\nY si lo alcanza, sin vida,\nEs siguro que lo deja.", "Y el Indio es como tortuga\nDe duro para espichar;\nSi lo llega á destripar\nNi siquiera se le encoge,\nLuego sus tripas recoge,\nY se agacha á disparar.", "Hacian el robo á su gusto\nY después se iban de arriba,\nSe llevaban las cautivas,\nY nos contaban que á veces\nLes descarnaban los pieses,\nA las pobrecitas, vivas.", "¡Ah! ¡si partía el corazón\nVer tantos males, canejo!\nLos perseguiamos de lejos\nSin poder ni galopiar;\n¿Y qué habíamos de alcanzar\nEn unos bichocos viejos?", "Nos volvíamos al cantón\nA las dos ó tres jornadas,\nSembrando las caballadas;\nY pa que alguno la venda,\nRejuntábamos la hacienda\nQue habían dejao resagada.", "Una vez entre otras muchas,\nTanto salir al boton,\nNos pegaron un malon\nLos indios y una lanciada,\nQue la gente acobardada\nQuedó dende esa ocasión.", "Habían estao escondidos\nAguaitando atrás de un cerro...\n¡Lo viera á su amigo Fierro\nAflojar como un blandito!\nSalieron como maiz frito\nEn cuanto sonó un cencerro.", "Al punto nos dispusimos\nAunque ellos eran bastantes,\nLa formamos al istante\nNuestra gente que era poca,\nY golpiándose en la boca\nHicieron fila adelante.", "Se vinieron en tropel\nHaciendo temblar la tierra.\nNo soy manco pa la guerra\nPero tuve mi jabon,\nPues iba en un redomon\nQue había boliao en la sierra.", "¡Qué vocerío! ¡qué barullo!\n¡Qué apurar esa carrera!\nLa indiada todita entera\nDando alaridos cargó—\nJué pucha... y ya nos sacó\nComo yeguada matrera.", "¡Qué fletes traíban los bábaros!\nComo una luz de lijeros—\nHicieron el entrevero\nY en aquella mescolanza,\nEste quiero, este no quiero,\nNos escojían con la lanza.", "Al que le daban un chuzazo,\nDificultoso es que sane,\nEn fin, para no echar panes,\nSalimos por esas lomas,\nLo mesmo que las palomas,\nAl juir de los gavilanes.", "Es de almirar la destreza\nCon que la lanza manejan!\nDe perseguir nunca dejan—\nY nos traiban apretaos,\nSi queríamos de apuraos,\nSalirnos por las orejas.", "Y pa mejor de la fiesta\nEn esa aflición tan suma,\nVino un indio echando espuma,\nY con la lanza en la mano,\nGritando «Acabau cristiano,\nMetau el lanza hasta el pluma.»", "Tendido en el costillar,\nCimbrando por sobre el brazo\nUna lanza como un lazo,\nMe atropelló dando gritos—\nSi me descuido... el maldito\nMe levanta de un lanzazo.", "Si me atribulo, ó me encojo\nSiguro que no me escapo:\nSiempre he sido medio guapo\nPero en aquella ocasión,\nMe hacía buya el corazón\nComo la garganta al sapo.", "Dios le perdone al salvaje\nLas ganas que me tenía...\nDesaté las tres marías\nY lo engatusé á cabriolas...\nPucha... si no traigo bolas\nMe achura el indio ese día.", "Era el hijo de un cacique,\nSigun yo lo averigüé—\nLa verdá del caso jué\nQue me tuvo apuradazo,\nHasta que por fin de un bolazo\nDel caballo lo bajé.", "Ay no más me tiré al suelo\nY lo pisé en las paletas—\nEmpezó a hacer morisquetas\nY a mesquinar la garganta...\nPero yo hice la obra santa\nDe hacerlo estirar la geta.", "Allí quedó de mojón\nY en su caballo salté\nDe la indiada disparé,\nPues si me alcanza me mata,\nY al fin me les escapé\nCon el hilo de una pata.", "Seguiré esta relación,\nAunque pa chorizo es largo:\nEl que pueda hágase cargo\nCómo andaría de matrero,\nDespués de salvar el cuero\nDe aquel trance tan amargo.", "Del sueldo nada les cuento,\nPorque andaba disparando;\nNosotros de cuando en cuando\nSolíamos ladrar de pobres—\nNunca llegaban los cobres\nQue se estaban aguardando.", "Y andábamos de mugrientos\nQue el mirarnos daba horror;\nLes juro que era un dolor\nVer esos hombres, ¡por Cristo!\nEn mi perra vida he visto\nUna miseria mayor.", "Yo no tenía ni camisa\nNi cosa que se parezca;\nMis trapos sólo pa yesca\nMe podían servir al fin...\nNo hay plaga como un fortin\nPara que el hombre padezca.", "Poncho, jergas, el apero,\nLas prenditas, los botones,\nTodo, amigo en los cantones\nJué quedando poco á poco;\nYa me tenían medio loco\nLa pobreza y los ratones.", "Sólo una manta peluda\nEra cuanto me quedaba—\nLa había agenciao á la taba\nY ella me tapaba el bulto—\nYaguané que allí ganaba\nNo salía... ni con indulto.", "Y pa mejor hasta el moro\nSe me jué de entre las manos—\nNo soy lerdo... pero hermano,\nVino el comendante un día\nDiciendo que lo quería\n«Pa enseñarle á comer grano».", "Afigúrese cualquiera\nLa suerte de este su amigo,\nA pié y mostrando el umbligo,\nEstropiao, pobre y desnudo;\nNi por castigo se pudo\nHacerse más mal conmigo.", "Ansí pasaron los meses,\nY vino el año siguiente,\nY las cosas igualmente\nSiguieron del mesmo modo—\nAdrede parece todo\nPa atormentar á la gente.", "No teníamos más permiso,\nNi otro alivio la gauchada,\nQue salir de madrugada,\nCuando no había Indio ninguno,\nCampo ajuera á hacer boliadas\nDesocando los reyunos.", "Y cáibamos al cantón\nCon los fletes aplastaos—\nPero á veces medio aviaos\nCon plumas y algunos cueros—\nQue pronto con el pulpero\nLos teníamos negociaos.", "Era un amigo del Jefe\nQue con un boliche estaba;\nYerba y tabaco nos daba\nPor la pluma de avestruz,\nY hasta le hacía ver la luz\nAl que un cuero le llevaba.", "Solo tenía cuatro frascos\nY unas barricas vacías,\nY a la gente le vendía\nTodo cuanto precisaba\nAlgunos creíban que estaba\nAllí la proveduría.", "Ah! pulpero habilidoso\nNada le solía faltar—\nAy juna—y para tragar\nTenía un buche de ñandú,\nLa gente le dió en llamar\n«El boliche de virtú.»", "Aunque es justo que quien vende\nAlgún poquito muerda,\nTiraba tanto la cuerda\nQue con sus cuatro limetas\nEl cargaba las carretas\nDe plumas, cueros y cerda.", "Nos tenía aputaos á todos\nCon más cuentas que un rosario,\nCuando se anunció un salario\nQue iban á dar, ó un socorro—\nPero sabe Dios qué zorro\nSe lo comió al comisario.", "Pues nunca lo ví llegar,\nY al cabo de muchos días—\nEn la mesma pulpería\nDieron unabuena cuenta—\nQue la gente muy contenta\nDe tan pobre recebía.", "Sacaron unos sus prendas,\nQue las tenían empeñadas,\nPor sus deudas atrasadas\nDieron otros el dinero;\nAl fin de fiesta el pulpero,\nSe quedó con la mascada.", "Yo me arrescosté á un horcón\nDando tiempo á que pagaran,\ny poniendo güena cara\nEstuve haciéndome el poyo,\nA esperar que me llamaran\nPara recibir mi boyo.", "Pero ahi me puede quedar\nPegao pa siempre al horcón—\nYa era casi la oración\nY ninguno me llamaba—\nLa cosa se me flublaba\nY me dentró comezón:", "Pa sacarme el entripao\nVi al mayor, y lo fí á hablar—\nYo me lo empecé á atracar,\nY como con poca gana\nLe dije: «Tal vez mañana\nAcabarán de pagar.»", "«—¡Que mañana ni otro día»\nAl punto me contestó,\n«La paga ya se acabó,\n«Siempre has de ser animal»—\nMe raí y le dije: «Yo...\n«No he recebido ni un rial.»", "Se le pusieron los ojos\nQue se le querían salir,\nY ay no más volvió á decir\nComiéndome con la vista:\n«—¿Y qué querés recebir\n«Si no has dentrao en la lista?»", "«—Esto si que es amolar»\nDije yo pa mis adentros,\n«Ván dos años que me encuentro\n«Y hasta aura he visto ni un grullo,\n«Dentro en todos los barullos\n«Pero en las listas no dentro.»", "Vide el pleito mal parao\nY no quise aguardar más...\nEs güeno vivir en paz\nCon quien nos ha de mandar—\nY reculando pa trás\nMe le empezé a retirar.", "Supo todo el Comendante\nY me llamó al otro día,\nDiciéndome que quería\nAveriguar bien las cosas—\nQue no era el tiempo de Rosas,\nQue aura á naides se debía.", "Llamó al cabo y al sargento\nY empezó la indagación\nSi había venido al cantón\nEn tal tiempo ó en tal otro...\nY si había venido en potro,\nEn reyuno o rodomón.", "Y todo era alborotar\nAl ñudo, y hacer papel,\nConocí que era pastel\nPa engordar con mi guayaca,\nMas si voy al coronel\nMe hacen bramar en la estaca.", "¡Ah! hijos de una... la codicia\nOjála les ruempa el saco;\nNi un pedazo de tabaco\nLe dán al pobre soldao,\nY lo tienen de delgao,\nMás ligero que un guanaco.", "Pero qué iba á hacerles yo,\nChavarón en el desierto;\nMás bien me daba por muerto\nPa no verme más fundido—\nY me les hacía el dormido\nAunque soy medio despierto.", "Yo andaba desesperao,\nAguardando una ocasión\nQue los indios un malón\nNos dieran y entre el estrago\nHacérmeles cimarrón\nY volverme pa mi pago.", "Aquello no era servicio\nNi defender la frontera—\nAquello era ratonera\nEn que sólo gana el juerte—\nEra jugar á la suerte\nCon una taba culera.", "Allí tuito va al revés:\nLos milicos son los piones,\nY andan en las poblaciones\nEmprestaos pa trabajar—\nLos rejuntan pa peliar\nCuando entran indios ladrones.", "Yo he visto en esa milonga\nMuchos Jefes con estancia,\nY piones en abundancia,\nY majadas y rodeos;\nHe visto negocios feos\nA pesar de mi inorancia.", "Y colijo que no quieren\nLa barunda componer—\nPara eso no ha de tener\nEl Jefe, que esté de estable,\nMás que su poncho, y su sable,\nSu caballo y su deber.", "Ansina, pues, conociendo\nQue aquel mal no tiene cura,\nQue tal vez mi sepoltura\nSi me quedo iba á encontrar,\nPensé en mandarme mudar\nComo cosa más sigura.", "Y pa mejor, una noche\nQué estaquiada me pegaron,\nCasi me descoyuntaron\nPor motivo de una gresca—\n¡Ay juna, si me estiraron\nLo mesmo que guasca fresca!", "Jamás me puedo olvidar\nLo que esa vez me pasó:—\nDentrando una noche yo\nAl fortín, un enganchao,\nQue estaba medio mamao,\nAllí me desconoció.", "Era un gringo tan bozal,\nQue nada se le entendía—\n¡Quién sabe de ánde sería!\nTal vez no juera cristiano;\nPues lo único que decía\nEs que erapa­po­litano.", "Estaba de centinela\nY por causa del peludo\nVerme más claro no pudo,\nY esa fué la culpa toda—\nEl bruto se asustó al ñudo\nY fí el pavo de la boda.", "Cuando me vido acercar:\n«¿Quién vívore?»... preguntó\n«Qué vívoras, —dije yo—\n«Ha garto» —me pegó el grito:\nY yo dije despacito:\n«Más lagarto serás vos».", "Ay no más — Cristo me valga!\nRastrillar el jusil siento—\nMe agaché, y en el momento\nEl bruto me largó un chumbo—\nMamao, me tiró sin rumbo\nQue si nó, no cuento el cuento.", "Por de contao, con el tiro\nSe alborotó el avispero—\nLos oficiales salieron\nY se empezó la junción—\nQuedó en su puesto el nación—\ny yo fí al estaquiadero.", "Entre cuatro bayonetas\nMe tendieron en el suelo—\nVino el mayor medio en pedo,\nY allí se puso á gritar,\n«Pícaro te he de enseñar\nAndar reclamando sueldos»", "De las manos y las patas\nMe ataron cuatro cinchones—\nLes aguanté los tirones\nSin que ni un ¡ay! se me oyera,\nY al gringo la noche entera\nLo harté con mis maldiciones.", "Yo no sé porqué el Gobierno\nNos manda aquí a la frontera,\nGringada que ni siquiera\nSe sabe atracar á un pingo—\nSi creerá al mandar un gringo\nQue nos manda alguna fiera!", "No hacen más que dar trabajo\nPues no saben ni ensillar,\nNo sirven ni pa carniar;\nY yo he visto muchas veces\nQue ni voltiadas las reses\nSe les querían arrimar.", "Y lo pasan sus mercedes\nLengüetiando pico á pico\nHasta que viene un milico\nA servirles al asao—\nY eso si, en lo delicaos,\nParecen hijos de rico.", "Si hay calor, ya no son gente,\nSi yela, todos tiritan—\nSi usté no les da, no pitan\nPor no gastar en tabaco,—\nY cuando pescan un naco\nUno al otro se lo quitan.", "Cuando llueve se acoquinan\nComo perro que oye truenos—\nQué diablos —sólo son güenos\nPa vivir entre maricas—\nY nunca se andan con chicas\nPara alzar ponchos ajenos.", "Pa vichar son como ciegos,\nNo hay ejemplo de que entiendan,\nNi hay uno solo que aprienda\nAl ver un bulto que cruza,\nA saber si es avestruza,\nO si es ginete, ó hacienda.", "Si salen á perseguir\nDespués de mucho aparato,\nTuitos se pelan al rato\nY va quedando el tendal—\nEsto es como en un nidal\nEcharle güebos á un gato.", "Vamos dentrando recién\nA la parte más sentida,\nAunque es todita mi vida\nDe males una cadena—\nA cada alma dolorida\nLe gusta cantar sus penas.", "Se empezó en aquel entónces\nA rejuntar caballada,\nY riunir la milicada\nTeniéndola en el Cantón,\nPara una despedición\nA sorprender á la indiada.", "Nos anunciaban que iríamos\nSin carretas ni bagajes\nA golpiar á los salvajes\nEn sus mesmas tolderías—\nQue á la güelta pagarían\nLicenciándolo al gauchaje.", "Que en esta despedicion\nTuviéramos la esperanza,\nQue iba á venir sin tardanza,\nSegún el Jefe contó,\nUn menistro o qué sé yo—\nQue le llamaban Don Ganza.", "Que iba á riunir el Ejército\nY tuitos los batallones—\nY que traiba unos cañones\nCon más rayas que un cotin—\nPucha... las conversaciones\nPor allá no tenían fin.", "Pero esas trampas no enriedan\nA los zorros de mi laya,\nQue esa Ganza venga ó vaya,\nPoco le importa á un matrero—\nYo también dejé las rayas...\nEn los libros del pulpero.", "Nunca juí gaucho dormido\nSiempre pronto, siempre listo—\nYo soy un hombre, ¡qué Cristo!\nQue nada me ha acobardao,\nY siempre salí parao\nEn los trances que me he visto.", "Dende chiquito gané\nLa vida con mi trabajo,\nY aunque siempre estuve abajo\nY no sé lo que es subir—\nTambién el mucho sufrir\nSuele cansarnos—¡barajo!", "En medio de mi inorancia\nConozco que nada valgo—\nSoy la liebre ó soy el galgo\nA sigún los tiempos andan,\nPero tambien los que mandan\nDebieran cuidarnos algo.", "Una noche que riunidos\nEstaban en la carpeta\nEmpinando una limeta\nEl Jefe y el Juez de Paz—\nYo no quise aguardar más,\nY me hice humo en un sotreta.", "Me parece el campo orégano\nDende que libre me veo—\nDonde me lleva el deseo\nAllí mis pasos dirijo—\nY hasta en las sombras, de fijo\nQue donde quiera rumbeo.", "Entro y salgo del peligro\nSin que me espante el estrago,\nNo aflojo al primer amago\nNi jamás fí gaucho lerdo:\nSoy pa rumbiar como el cerdo\nY pronto caí á mi pago.", "Volvía al cabo de tres años\nDe tanto sufrir al ñudo,\nResertor, pobre y desnudo—\nA procurar suerte nueva—\nY lo mesmo que el peludo\nEnderecé pa mi cueva.", "No hallé ni rastro del rancho—\nSólo estaba la tapera!—\nPor Cristo, si aquello era\nPa enlutar el corazón—\nYo juré en esa ocasión\nSer más malo que una fiera!", "Quién no sentirá lo mesmo\nCuando ansi padece tanto!\nPuedo asigurar que el llanto\nComo una mujer largué—\nAy! mi Dios —si me quedé\nMás triste que Jueves Santo!", "Solo se oiban los aullidos\nDe un gato que se salvó,\nEl pobre se guareció\nCerca, en una vizcachera—\nVenía como si supiera\nQue estaba de güelta yo.", "Al dirme dejé la hacienda\nQue era todito mi haber—\nPronto debíamos volver\nSigún el juez prometía,\nY hasta entonces cuidaría\nDe los bienes, la mujer.", "Despues me contó un vecino\nQue el campo se lo pidieron—\nLa hacienda se la vendieron\nEn pago de arrendamientos,\nY qué sé yo, cuántos cuentos;\nPero todo lo fundieron.", "Los pobrecitos muchachos,\nEntre tantas afliciones\nSe conchavaron de piones\n¡Mas qué iban á trabajar,\nSi eran como los pichones\nSin acabar de emplumar!", "Por ahi andarán sufriendo\nDe nuestra suerte el rigor:\nMe han contao que el mayor\nNunca dejaba á su hermano—\nPuede ser que algun cristiano\nLos recoja por favor.", "¡Y la pobre mi mujer\nDios sabe cuánto sufrió!\nMe dicen que se voló\nCon no sé qué gavilán—\nSin duda á buscar el pan\nQue no podía darle yo.", "No es raro que á uno le falte\nLo que á algún otro le sobre—\nSi no le quedó ni un cobre\nSi no de hijos un enjambre,\n¿Que más iba á hacer la pobre\nPara no morirse de hambre?", "¡Tal vez no te vuelva á ver,\nPrenda de mi corazón!\nDios te dé su proteción\nYa que no me la dió á mí—\nY á mis hijos dende aquí\nLes echo mi bendición.", "Como hijitos de la cuna\nAndarán por ahi sin madre—\nYa se quedaron sin padre\nY ansi la suerte los deja,\nSin naides que los proteja\nY sin perro que les ladre.", "Los pobrecitos tal vez\nNo tengan ande abrigarse,\nNi ramada ande ganarse,\nNi rincón ande meterse,\nNi camisa que ponerse,\nNi poncho con qué taparse.", "Tal vez los verán sufrir\nSin tenerles compasión—\nPuede que alguna ocasión\nAunque los vean tiritando,\nLos echen de algún jogón\nPa que no estén estorbando.", "Y al verse ansina espantaos\nComo se espanta á los perros,\nIrán los hijos de Fierro,\nCon la cola entre las piernas,\nA buscar almas más tiernas\nO esconderse en algun cerro.", "Mas también en este juego,\nVoy á pedir mi bolada—\nA naides le debo nada\nNi pido cuartel ni doy;—\nY ninguno dende hoy\nHa de llevarme en la armada.", "Yo he sido manso primero,\nY seré gaucho matrero—\nEn mi triste circustancia,\nAunque es mi mal tan projundo,\nNací, y me he criado en estancia,\nPero ya conozco el mundo.", "Ya les conozco sus mañas,\nLe conozco sus cucañas,\nSé cómo hacen la partida,\nLa enriedan y la manejan—\nDeshaceré la madeja\nAunque me cueste la vida.", "Y aguante el que no se anime\nA meterse en tanto engorro,\nO sino aprétese el gorro\nO para otra tierra emigre—\nPero yo ando como el tigre\nQue le roban los cachorros.", "Aunque muchos cren que el gaucho\nTiene una alma de reyuno—\nNo se encontrará ninguno\nQue no le dueblen las penas—\nMas no debe aflojar uno\nMientras hay sangre en las venas.", "De carta de más me vía\nSin saber á donde dirme;\nMas dijeron que era vago\nY entraron á perseguirme.", "Nunca se achican los males,\nVan poco a poco creciendo,\nY ansina me vide pronto\nObligado á andar juyendo.", "No tenía mujer, ni rancho,\nY á más, era resertor,\nNo tenía una prenda güena\nNi un peso en el tirador.", "A mis hijos infelices,\nPensé volverlos á hallar—\nY andaba de un lao al otro\nSin tener ni qué pitar.", "Supe una vez por desgracia\nQue había un baile por allí—\nY medio desesperao\nA ver la milonga fuí.", "Riunidos al pericón\nTantos amigos hallé,\nQue alegre de verme entre ellos\nEsa noche me apedé.", "Como nunca, en la ocasion\nPor peliar me dió la tranca,\nY la emprendí con un negro\nQue trujo una negra en ancas.", "Al ver llegar la morena\nQue no hacía caso de naides\nLe dije con la mamúa:\n—«Va... ca... yendo gente al baile.»", "La negra entendió la cosa\nY no tardó en contestarme\nMirándome como á perro:\n«Másvacaserá su madre.»", "Y dentró al baile muy tiesa\nCon más cola que una zorra,\nHaciendo blanquiar los dientes\nLo mesmo que mazamorra.", "—«Negra linda»... Dije yo—\n«Me gusta... pa la carona»—\nY me puse á champurriar\nEsta coplita fregona:", "«A los blancos hizo Dios,\n«A los mulatos San Pedro,\n«A los negros hizo el diablo\n«Para tizón del infierno.»", "Había estao juntando rabia\nEl moreno dende ajuera—\nEn lo escuro le brillaban\nLos ojos como linterna.", "Lo conocí retobao\nMe acerqué y le dije presto;\n«Po... r... rudo que un hombre sea\n«Nunca se enoja por esto.»", "Corcobió el de los tamangos\nY creyéndose muy fijo:\n«—Masporrudoserás vos,\n«Gaucho rotoso» me dijo.", "Y ya se me vino al humo\nComo á buscarme la hebra—\nY un golpe le acomodé\nCon el porrón de giñebra.", "Ay no más pegó el de ollin\nMás gruñidos que un chanchito,\nY pelando el envenao\nMe atropelló dando gritos.", "Pegué un brinco y abrí cancha\nDiciéndoles: —«Caballeros,\n«Dejen venir ese toro»\n«Solo nací... solo muero.»", "El negro, después del golpe,\nSe había el poncho refalao\nY dijo: —«Vas á saber\n«Si es solo ó acompañao.»", "Y mientras se arremangó\nYo me saqué las espuelas,\nPues malicié que aquel tío\nNo era de arriar con las riendas.", "No hay cosa como el peligro\nPa refrescar un mamao;\nHasta la vista se aclara\nPor mucho que haiga chupao.", "El negro me atropelló\nComo á quererme comer—\nMe hizo dos tiros seguidos\nY los dos le abarajé.", "Yo tenía un facón con S,\nQue era de lima de acero;\nLe hice un tiro, lo quitó\nY vino ciego el moreno.", "Y en el medio de las aspas\nUn planazo le asenté.\nQue lo largué culebriando\nLo mesmo que buscapié.", "Le coloriaron las motas\nCon la sangre de la herida,\nY volvió á venir jurioso\nComo una tigra parida.", "Y ya me hizo relumbrar\nPor los ojos el cuchillo,\nAlcanzando con la punta\nA cortarme en un carrillo.", "Me hirvió la sangre en las venas\nY me le afirmé al moreno,\nDándole de punta y hacha\nPa dejar un diablo menos.", "Por fin en una topada\nEn el cuchillo lo alcé,\nY como un saco de güesos\nContra un cerco lo largué.", "Tiró unas cuantas patadas\nY ya cantó pa el carnero—\nNunca me puedo olvidar\nDe la agonía de aquel negro.", "En esto la negra vino\nCon los ojos como agí—\nY empezó la pobre allí\nA bramar como una loba—\nYo quise darle una soba\nA ver si la hacía callar\nMas, pude reflesionar\nQue era malo en aquel punto,\nY por respeto al dijunto\nNo la quise castigar.", "Limpié el facón en los pastos,\nDesaté mi redomón.\nMonté despacio y salí\nAl tranco pa el cañadón.", "Despues supe que al finao\nNi siquiera lo velaron,\nY retobao en un cuero,\nSin resarle lo enterraron.", "Y dicen que dende entónces\nCuando es la noche serena,\nSuele verse una luz mala\nComo de alma que anda en pena.", "Yo tengo intención á veces,\nPara que no pene tanto,\nDe sacar de allí los güesos\nY echarlos al campo santo.", "Otra vez en un boliche\nEstaba haciendo la tarde,\nCayó un gaucho que hacía a larde\nDe guapo y de peliador.", "A la llegada metió\nEl pingo hasta la ramada—\nY yo sin decirle nada\nMe quedé en el mostrador.", "Era un terne de aquel pago\nQue naides lo reprendía,\nQue sus enriedos tenía\nCon el señor Comendante:—", "Y como era protegido,\nAndaba muy entonao,\nY á cualquier desgraciao\nLo llevaba por delante.", "¡Ah pobre! si el mismo creiba,\nQue la vida le sobraba,\nNinguno diría que andaba\nAguaitándolo la muerte—", "Pero ansí pasa en el mundo,\nEs ansi la triste vida—\nPa todos está escondida,\nLa güena ó la mala suerte.", "Se tiró al suelo, al dentrar\nLe dio un empeyón á un vasco-\nY me alargó un medio frasco\nDiciendo —«Beba cuñao»\n—«Por su hermana» contesté,\n«Que por la mía no hay cuidao.»", "«—¡Ah! gaucho me respondió,\n«¿De qué pago será crioyo?—\n«¿Lo andará buscando el hoyo?—\n«¿Deberá tener güen cuero?\n«Pero ande bala este toro\n«No bala ningún ternero.»", "Y ya salimos trensaos\nPorque el hombre no era lerdo,\nMas como el tino no pierdo,\nY soy medio lijerón,\nLe dejé mostrando el sebo\nDe un revés con el facón.", "Y como con la justicia\nNo andaba bien por allí,\nCuanto pataliar lo vi,\nY el pulpero pegó el grito,\nYa pa el palenque salí\nComo haciéndome chiquito.", "Monté y me encomendé á Dios,\nRumbiando para otro pago—\nQue el gaucho que llaman vago\nNo puede tener querencia,\nY ansi de estrago en estrago\nVive llorando la ausencia.", "El anda siempre juyendo,\nSiempre pobre y perseguido,\nNo tiene cueva ni nido\nComo si juera maldito-\nPorque el ser gaucho... barajo,\nEl ser gaucho es un delito.", "Es como el patrio de posta:\nLo larga este, aquél lo toma,—\nNunca se acaba la broma—\nDende chico se parece\nAl arbolito que crece\nDesamparao en la loma.", "Le echan la agua del bautismo\nAquel que nació en la selva,\n«Buscá madre que te engüelva»\nLe dice al flaire y lo larga,\nY dentra á cruzar el mundo\nComo burro con la carga.", "Y se cria viviendo al viento\nComo oveja sin trasquila—\nMientras su padre en las filas\nAnda sirviendo al Gobierno\nNaide lo ampara ni asila\nAunque tirite en invierno", "Le llaman «gaucho mamao»\nSi lo pillan divertido,\nY que es mal entretenido\nSi en un baile lo sorprienden,\nHace mal si se defiende\nY si nó, se vé fundido.", "No tiene hijos, ni mujer,\nNi amigos, ni protectores,\nPues todos son sus señores\nSin que ninguno lo ampare—\n¿Tiene la suerte del güey—\nY donde irá el güey que no are?", "Su casa es el pajonal,\nSu guarida es el desierto;\nY si de hambre medio muerto\nLe echa el lazo á algún mamón,\nLo persiguen como á plaito,\nPorque es un gaucho ladrón.", "Y si de un golpe por ay\nLo dan güelta panza arriba,\nNo hay un alma compasiva\nQue le rece una oración—\nTal vez como cimarrón\nEn una cueva lo tiran.", "«Él nada gana en la paz\nY es el primero en la guerra—\nNo le perdonan si yerra,\nQue no saben perdonar,—\nPorque el gaucho en esta tierra\nSolo sirve pa votar.", "Para él son los calabozos,\nPara el las duras prisiones,\nEn su boca no hay razones\nAunque la razón le sobre;\nQue son campanas de palo\nLas razones de los pobres.", "Si uno aguanta, es gaucho bruto—\nSi no aguanta, es gaucho malo—\nDéle azote, déle palo!\nPorque es lo que él necesita!!—\nDe todo el que nació gaucho\nEsta es la suerte maldita.", "Vamos suerte — vamos juntos\nDende que juntos nacimos—\nY ya que juntos vivimos\nSin podernos dividir...\nYo abriré con mi cuchillo\nEl camino pa seguir.", "Matreriando lo pasaba\nY á las casas no venía—\nSolía arrimarme de día\nMas lo mesmos que el carancho,\nSiempre estaba sobre el rancho\nEspiando á la polecía.", "Viva el gaucho que ande mal\nComo zorro perseguido—\nHasta que al menor descuido\nSe lo atarazquen los perros,\nPues nunca le falta un yerro\nAl hombre más alvertido.", "Y en esa hora de la tarde\nEn que tuito se adormece\nQue el mundo dentrar parece\nA vivir en pura calma,\nCon las tristezas del alma\nAl pajonal enderieze.", "Bala el tierno corderito\nAl lao de la blanca oveja,\nY á la vaca que se aleja\nLlama el ternero amarrao—\nPero el gaucho desgraciao\nNo tiene á quien dar su queja.", "Ansi es que al venir la noche\nIba a buscar mi guarida—\nPues ande el tigre se anida\nTambien el hombre lo pasa\nY no quería que en las casas\nMe rodiára la partida.", "Pues aun cuando vengan ellos\nCumpliendo con sus deberes,\nYo tengo otros pareceres,\nY en esa conduta vivo—\nQue no debe un gaucho altivo\nPeliar entre las mujeres.", "Y al campo me iba solito,\nMás matrero que el venao—\nComo perro abandonao\nA buscar una tapera,\nO en alguna viscachera\nPasar la noche tirao.", "Sin punto ni rumbo fijo\nEn aquella inmensidá,\nEntre tanta oscuridá\nAnda el gaucho como duende,\nAllí jamás lo sorpriende\nDormido, la autoridá.", "Su esperanza es el coraje,\nSu guardia es la precaución,\nSu pingo es la salvacion,\nY pasa uno en su desvelo,\nSin más amparo que el cielo\nNi otro amigo que el facón.", "Ansí me hallaba una noche\nContemplando las estrellas\nQue le parecen más bellas\nCuanto uno es más desgraciao,\nY que Dios las haiga críao\nPara consolarse en ellas.", "Les tiene el hombre cariño\nY siempre con alegría\nVe salir las tres marías;\nQue si llueve, cuanto escampa,\nLas estrellas son la guía\nQue el gaucho tiene en la pampa.", "Aquí no valen Dotores,\nSolo vale la esperiencia,\nAquí verían su inocencia\nEsos que todo lo saben;\nPor que esto tiene otra llave\nY el gaucho tiene su ciencia.", "Es triste en medio del campo\nPasarse noches enteras\nContemplando en sus carreras\nLas estrellas que Dios cría,\nSin tener más compañía\nQue su delito y las fieras.", "Me encontraba como digo,\nEn aquella soledá,\nEntre tanta oscuridá,\nEchando al viento mis quejas\nCuando el grito del chajá\nMe hizo parar las orejas.", "Como lumbriz me pegué\nAl suelo para escuchar;\nPronto sentí retumbar\nLas pisadas de los fletes,\nY que eran muchos ginetes\nConocí sin vacilar.", "Cuando el hombre está en peligro\nNo debe tener confianza,\nAnsi tendido de panza\nPuse toda mi atención,\nY ya escuché sin tardanza;\nComo el ruido de un latón.", "Se venían tan calladitos\nQue yo me puse en cuidao,\nTalvez me hubieran bombiao\nY me venían á buscar;\nMas no quise disparar\nQue eso es de gaucho morao.", "Al punto me santigüé\nY eché de giñebra un taco,\nLo mesmito que el mataco\nMe arroyé con el porrón:\n«Si han de darme pa tabaco,\nDije, ésta es güena ocasión.»", "Me refalé las espuelas,\nPara no peliar con grillos,\nMe arremangué el calzoncillo,\nY me ajusté bien la faja;\nY en una mata de paja\nProbé el filo del cuchillo.", "Para tenerlo a la mano\nEl flete en el pasto até,\nLa cincha le acomodé,\nY en un trance como aquel,\nHaciendo espaldas en él\nQuietito los aguardé.", "Cuando cerca los sentí,\nY que ay no más se pararon,\nLos pelos se me erizaron\nY aunque nada vían mis ojos,\n«—No se han de morir de antojo»\n—Les dije, cuando llegaron.", "Yo quise hacerles saber\nQue allí se hallaba un varón;\nLes conocí la intención\nY solamente por eso\nFué que les gané el tirón,\nSin aguardar voz de preso.", "—«Vos sos un gaucho matrero»\nDijo uno, haciéndose el güeno,\n«Vos mataste un moreno\n«Y otro en una pulpería,\n«Y aquí está la polecía\n«Que viene á justar tus cuentas;\n«Te va á alzar por las cuarenta\n«Si te resistís hoy día.»", "—«No me vengan, contesté,\n«Con relación de dijuntos;\n«Esos son otros asuntos;\n«Vean si me pueden llevar,\n«Que yo no me he de entregar,\n«Aunque vengan todos juntos.»", "Pero no aguardaron más,\nY se apiaron en montón—\nComo á perro cimarrón\nMe rodiaron entre tantos,\nYo me encomendé á los Santos,\nY eché mano á mi facón.", "Y ya vide el fogonazo\nDe un tiro de garabina,\nMas quiso la suerte indina\nDe aquel maula, que me errase,\nY ay no más lo levantase\nLo mesmo que una sardina.", "A otro que estaba apurao\nAcomodando una bola,\nLe hice una dentrada sola\nY le hice sentir el fierro,\nY ya salió como el perro\nCuando le pisan la cola.", "Era tanta la aflición\nY la angurria que tenían,\nQue tuitos se me venían,\nDonde yo los esperaba;\nUno al otro se estorbaba\nY con las ganas no vían.", "Dos de ellos que traiban sables\nMás garifos y resueltos,\nEn las hilachas envueltos\nEnfrente se me pararon,\nY á un tiempo me atropellaron\nLo mesmo que perros sueltos.", "Me fuí reculando en falso\nY el poncho adelante eché,\nY cuanto le puso el pié\nUno medio chapetón,\nDe pronto le dí un tirón\nY de espaldas lo largué.", "Al verse sin compañero\nEl otro se sofrenó,\nEntónces le dentré yo,\nSin dejarlo resollar,\nPero ya empezó a aflojar\nY á la pu...n...ta disparó.", "Uno que en una tacuara\nHabía atao una tijera,\nSe vino como si juera\nPalenque de atar terneros,\nPero en dos tiros certeros\nSalió aullando campo ajuera.", "Por suerte en aquel momento\nVenía coloriando el alba\nY yo dije «si me salva\nLa virgen en este apuro,\n«En adelante le juro\n«Ser más güeno que una malva.»", "Pegué un brinco y entre todos\nSin miedo me entreveré—\nEcho ovillo me quedé\nY ya me cargó una yunta,\nY por el suelo la punta\nDe mi facón les jugué.", "El más engolosinao\nSe me apió con un achazo;\nSe lo quité con el brazo\nDe nó, me mata los piojos;\nY ante de que diera un paso\nLe eché tierra en los dos ojos.", "Y miéntras se sacudía\nRefregándose la vista,\nYo me le fuí como lista\nY ay no más me le afirmé,\nDiciéndole: «Dios te asista.»\nY de un reves lo voltié.", "Pero en ese punto mesmo\nSentí que por las costillas\nUn sable me hacía cosquillas\nY la sangre se me heló—\nDende ese momento yo,\nMe salí de mis casillas.", "Dí para atrás unos pasos\nHasta que pude hacer pié,\nPor delante me lo eché\nDe punta y tajos a un criollo;\nMetió la pata en un oyo,\nY yo al hoyo lo mandé.", "Tal vez en el corazón\nLo tocó un Santo Bendito\nA un gaucho, que pegó el grito,\nY dijo: —«¡Cruz no consiente\n«Que se cometa el delito\n«De matar ansi un valiente!", "Y ay no más se me aparió,\nDentrándole a la partida;\nYo les hice otra embestida\nPues entre dos era robo;\nY el Cruz era como lobo\nQue defiende su guarida.", "Uno despachó al infierno\nDe los que lo atropellaron,\nLos demás remoliniaron,\nPues íbamos á la fija,\nY á poco andar dispararon\nLo mesmo que sabandija.", "Ay quedaban largo á largo\nLos que estiraron la geta;\nOtro iba como maleta,\nY Cruz de atrás les decía:\n«Que venga otra polecía\n«A llevarlos en carreta.»", "Yo junté las osamentas\nMe hinqué y les recé un bendito;\nHice una cruz de un palito\nY pedí á mi Dios clemente,\nMe perdonára el delito\nDe haber muerto tanta gente.", "Dejamos amotonaos\nA los pobres que murieron,\nNo sé si los recojeron,\nPorque nos fuimos á un rancho,\nO si tal vez los caranchos\nAy no más se los comieron.", "Lo agarramos mano á mano\nEntre los dos al porrón,\nEn semejante ocasión\nUn trago á cualquiera encanta,\nY Cruz no era remolón\nNi pijotiaba garganta.", "Calentamos los gargueros\nY nos largamos muy tiesos,\nSiguiendo siempre los besos\nAl pichel, por mas señas,\nIbamos como cigüeñas\nEstirando los pescuesos.", "—«Yo me voy, le dije, amigo,\n«Donde la suerte me lleve,\n«Y si es que alguno se atreve\n«A ponerse en mi camino\n«Yo seguiré mi destino\n«Que el hombre hace lo que debe.»", "«Soy un gaucho desgraciao,\n«No tengo donde ampararme,\n«Ni un palo donde rascarme,\n«Ni un árbol que me cubije;\n«Pero ni aun esto me aflige\n«Porque yo sé manejarme.»", "«Antes de cair al servicio,\n«Tenia familia y hacienda,\n«Cuando volví, ni la prenda,\n«Me la habían dejao ya,—\n«Dios sabe en lo que vendrá\n«A parar esta contienda.»", "—Amigazo, pa sufrir\nHan nacido los varones—\nEstas son las ocasiones\nDe mostrarse un hombre juerte,\nHasta que venga la muerte\nY lo agarre á coscorrones.", "El andar tan despilchao\nNingún mérito me quita,\nSin ser un alma bendita\nMe duelo del mal ageno:\nSoy un pastel con relleno\nQue parece torta frita.", "Tampoco me faltan males\nY desgracias, le prevengo,\nTambien mis desdichas tengo,\nAunque esto poco me aflige—\nYo sé hacerme el chango rengo\nCuando la cosa lo esige.", "Y con algunos ardiles\nVoy viviendo, aunque rotoso;\nA veces me hago el sarnoso\nY no tengo ni un granito,\nPero al chifle voy ganoso\nComo panzón al maíz frito.", "A mí no me matan penas\nMientras tenga el cuero sano,\nVenga el sol en el verano\nY la escarcha en el invierno—\nSi este mundo es un infierno\n¿Por qué afligirse el cristiano?", "Hagámosle cara fiera\nA los males, compañero,\nPorque el zorro más matrero\nSuele cair como un chorlito;\nViene por un corderito\nY en la estaca deja el cuero.", "Hoy tenemos que sufrir\nMales que no tienen nombre,\nPero esto á naides lo asombre\nPorque ansina es el pastel;\nY tiene que dar el hombre\nMás vueltas que un carretel.", "Yo nunca me he de entregar\nA los brazos de la muerte—\nArrastro mi triste suerte\nPaso á paso y como pueda—\nQue donde el débil se queda\nSe suele escapar el juerte.", "Y ricuerde cada cual\nLo que cada cual sufrió\nQue lo que es, amigo, yo,\nHago ansi la cuenta mía:\nYa lo pasado pasó—\nMañana será otro día.", "Yo también tuve una pilcha\nQue me enllenó el corazón—\nY si en aquella ocasión\nAlguien me hubiera buscao—\nSiguro que me había hallao\nMás prendido que un botón.", "En la güella del querer\nNo hay animal que se pierda...\nLas mujeres no son lerdas—\nY todo gaucho es dotor\nSi pa cantarle el amor\nTiene que templar las cuerdas.", "¡Quién es de una alma tan dura\nQue no quiera una mujer!\nLo alivia en su padecer:\nSi no sale calavera\nEs la mejor compañera\nQue el hombre puede tener.", "Si es güena, no lo abandona\nCuando lo vé desgraciao,\nLo asiste con su cuidao,\nY con afán cariñoso\nY usté tal vez ni un rebozo\nNi una pollera le ha dao.", "Grandemente lo pasaba\nCon aquella prenda mía—\nViviendo con alegría\nComo la mosca en la miel!—\n¡Amigo, qué tiempo aquel!\nLa pucha — que la quería!", "Era la águila que á un árbol\nDende las nubes bajó\nEra más linda que el alba\nCuando vá rayando el sol—\nEra la flor deliciosa\nQue entre el trebolar creció.", "Pero, amigo, el comendante\nQue mandaba la milicia,\nComo que no desperdicia\nSe fué refalando á casa;—\nYo le conocí en la traza\nQue el hombre traiba malicia.", "El me daba voz de amigo,\nPero no le tenía fe—\nEra el jefe, y ya se vé,\nNo podía competir yo—\nEn mi rancho se pegó\nLo mesmo que un saguaipé.", "A poco andar, conocí,\nQue ya me había desbancao,\nY él siempre muy entonao,\nAunque sin darme ni un cobre\nMe tenía de lao á lao\nComo encomienda de pobre.", "A cada rato, de chasque\nMe hacía dir á gran distancia,\nYa me mandaba á una estancia,\nYa al pueblo, ya á la frontera—\nPero él en la comendancia\nNo ponía los piés siquiera.", "Es triste á no poder más\nEl hombre en su padecer,\nSi no tiene una mujer\nQue lo ampare y lo consuele:\nMas pa que otro se la pele\nLo mejor es no tener.", "No me gusta que otro gallo\nLe cacarée á mi gallina—\nYo andaba ya con la espina,\nHasta que en una ocasión\nLo pillé junto al jogón\nAbrazándome á la china.", "Tenía el viejito una cara\nDe ternero mal lamido,\nY al verle tan atrevido\nLe dije: —¡Que le aproveche;\n«Que había sido pa el amor\n«Como gaucho pa la leche.»", "Peló la espalda y se vino\nComo á quererme ensartar,\nPero yo sin tutubiar\nLe volví al punto á decir:\n—«Cuidao no te vas á per...tigo\n«Poné cuarta pa salir.»", "Un puntazo me largó,\nPero el cuerpo le saqué,\nY en cuanto se lo quité,\nPara no matar un viejo,\nCon cuidado, medio de lejos\nUn palazo le asenté.", "Y como nunca al que manda\nLe falta algún adulón,\nUno que en esa ocasión,\nSe encontraba allí presente,\nVino apretando los dientes\nComo perrito mamón,", "Me hizo un tiro de revuelver\nQue el hombre creyó siguro;\nEra confiado y le juro\nQue cerquita se arrimaba—\nPero siempre en un apuro\nSe desentumen mis tabas.", "El me siguió menudiando\nMas sin poderme acertar,\nY yo, déle culebriar,\nHasta que al fin le dentré\nY ay no más lo despaché\nSin dejarlo resollar.", "Dentré á campiar en seguida\nAl viejito enamorao,\nEl pobre se había ganao\nEn un noque de lejía—\n¡Quién sabe cómo estaría\nDel susto que había llevao!", "Es zonzo el cristiano macho\nCuando el amor lo domina!—\nEl la miraba á la indina,\nY una cosa tan jedionda\nSentí yo, que ni en la fonda\nHe visto tal jedentina", "Y le dije: —«Pa su agüela\n«Han de ser esas perdices.»\nYo me tapé las narices,\nY me salí esternudando,\nY el viejo quedó olfatiando\nComo chico con lumbrices.", "Cuando la mula recula,\nSeñal que quiere cosiar—\nAnsí se suele portar\nAunque ella lo disimula,\nRecula como la mula\nLa mujer, para olvidar.", "Alcé mis ponchos y mis prendas\nY me largué á padecer\nPor culpa de una mujer\nQue quiso engañar á dos—\nAl rancho le dijeadiós\nPara nunca más volver.", "Las mujeres dende entonces,\nConocí á todas en una—\nYa no he de probar fortuna\nCon carta tan conocida:\nMujer y perra parida,\nNo se me atraca ninguna!", "A otros les brotan las coplas\nComo agua de manantial;\nPues á mí me pasa igual:\nAunque las mías nada valen,\nDe la boca se me salen\nComo ovejas de corral.", "Que en puertiando la primera,\nYa la siguen las demás,\nY en montones las de atrás\nContra los palos se estrellan,\nY saltan y se atropellan\nSin que se corten jamás.", "Y aun que yo por mi inorancia\nCon gran trabajo me esplico,\nCuando llego a abrir el pico\nTénganlo por cosa cierta,\nSale un verso y en la puerta\nYa asoma el otro el hocico.", "Y emprésteme su atención;\nMe oirá relatar las penas\nDe que traigo la alma llena—\nPorque en toda circustancia,\nPaga el gaucho su inorancia\nCon la sangre de sus venas.", "Despues de aquella desgracia\nMe refugié en los pajales,\nAndube entre los cardales\nComo vicho sin guarida—\nPero, amigo, es esa vida\nComo vida de animales.", "Y son tantas las miserias\nEn que me he sabido ver,\nQue con tanto padecer\nY sufrir tanta aflición\nMalicio que he de tener\nUn callo en el corazón.", "Ansi andaba como guacho\nCuando pasa el temporal—\nSupe una vez por mi mal\nDe una milonga que había,\nY ya pa la pulpería\nEnderezé mi bagual.", "Era la casa del baile\nUn rancho de mala muerte,\nY se enllenó de tal suerte\nQue andábamos á empujones—\nNunca faltan encontrones\nCuando un pobre se divierte.", "Yo tenía unas medias botas\nCon tamaños verdugones—\nMe pusieron los talones\nCon crestas como los gallos:\nSi viera mis afliciones\nPensando yo que eran callos.", "Con gato y con fandanguilio\nHabía empezado el changango,\nY para ver el fandango\nMe colé haciendomé bola—\nMás, metió el diablo la cola,\nY todo se volvió pango.", "Había sido el guitarrero\nUn gaucho duro de boca—\nYo tengo paciencia poca\nPa aguantar cuando no debo,\nA ninguno me le atrevo,\nPero me halla el que me toca.", "A bailar un pericón\nCon una moza salí,\nY cuanto me vido allí\nSin duda me conoció—\nY estas coplitas cantó\nComo por rairse de mí:", "«Las mujeres son todas\n«Como las mulas—\n«Yo no digo que todas\n«Pero hay algunas\n«Que á las aves que vuelan\n«Les sacan plumas.»", "«Hay gauchos que presumen\n«De tener damas—\n«No digo que presumen,\n«Pero se alaban\n«Y á lo mejor los dejan\n«Tocando tablas.»", "Se secretiaron las hembras—\nY yo ya me encocoré—\nVolié la anca y le grité\n«Dejá de cantar.... chicharra»\nY de un tajo á la guitarra\nTuitas las cuerdas corté.", "Al punto salió de adentro\nUn gringo con un jusil—\nPero nunca he sido vil,\nPoco el peligro me espanta—\nYo me refalé la manta\nY la eché sobre candil.", "Gané en seguida la puerta\nGritando: ­«Naides me ataje»\nY alborotado el hembraje,\nLo que todo quedo escuro,\nEmpezó á verse en apuro\nMesturao con el gauchage.", "El primero que salió\nFué el cantor y se me vino—\nPero yo no pierdo el tino\nAnque haiga tomao un trago—\nY hay algunos por mi pago\nQue me tienen por ladino.", "No ha de haber achocao otro—\nLe salió cara la broma;\nA su amigo cuando toma\nSe le despeja el sentido,\nY el pobrecito había sido\nComo carne de paloma.", "Para prestar un socorro\nLas mujeres no son lerdas—\nAntes que la sangre pierda\nLo arrimaron á unas pipas—\nAy lo dejé con las tripas\nComo pa que hiciera cuerdas.", "Monté y me largué á los campos\nMmás libre que el pensamiento,\nComo las nubes al viento\nA vivir sin paradero,\nQue no tiene el que es matrero\nNido, ni rancho, ni asiento.", "No hay Fuerza contra el destino\nQue le ha señalao el cielo—\nY aunque no tenga consuelo\nAguante el que está en trabajo!\n¡Naides se rasca pa abajo!\n¡Ni se lonjea contra el pelo!", "Con el gaucho desgraciao\nNo hay uno que no se entone—\nLa menor falta lo espone\nA andar con los avestruces!\nFaltan otros con mas luces\nY siempre hay quien los perdone.", "Yo no sé qué tantos meses\nEsta vida me duró,\nA veces nos obligó\nLa miseria á comer potro—\nMe había acompañao con otros\nTan desgraciaos como yo.—", "Más ¿para qué platicar\nSobre esos males, —canejo?\nNace el gaucho y se hace viejo,\nSin que mejore su suerte,\nHasta que por ay la muerte\nSale á cobrarle el pellejo.", "Pero como no hay desgracia\nQue no acabe alguna vez,\nMe aconteció que despues\nDe sufrir tanto rigor\nUn amigo por favor\nMe compuso con el juez.", "Le alvertiré que en mi pago\nYa no va quedando un criollo,\nSe los ha tragao el oyo,\nO juido ó muerto en la guerra\nPorque, amigo, en esta tierra\nNunca se acaba el embrollo.—", "Colijo que jué por eso\nQue me llamó el juez un día,\nY me dijo que quería\nHacerme á su lao venir,\nY que dentrase á servir\nDe soldao de Policía.", "Y me largó una proclama\nTratándome de valiente,\nQue yo era un hombre decente,\nY que dende aquel momento\nMe nombraba de sargento\nPa que mandára la gente.", "Ansi estuve en la partida,\nPero ¿qué había de mandar?\nAnoche al irlo á tomar\nVide güena coyontura—\nY á mí no me gusta andar\nCon la lata á la cintura.", "Ya conoce, pues quién soy,\nTenga confianza conmigo,\nCruz le dió mano de amigo,\nY no lo ha de abandonar—\nJuntos podemos buscar\nPa los dos un mesmo abrigo.", "Andaremos de matreros\nSi es preciso pa salvar—\nNunca nos ha de faltar\nNi un güen pingo para juír,\nNi un pajal ande dormir,\nNi un matambre que ensartar.", "Y cuando sin trapo alguno\nNos haiga el tiempo dejao—\nYo le pediré emprestao\nEl cuero á cualquiera lobo,\nY hago un poncho, si lo sobo,\nMejor que poncho engomao.", "Para mi la cola es pecho\nY el espinazo cadera—\nHago mi nido ande quiera\nY de lo que encuentro como—\nMe echo tierra sobre el lomo\nY me apeo en cualquier tranquera.", "Y dejo rodar la bola,\nQue algún día se ha de parar—\nTiene el gaucho que aguantar\nHasta que lo trague el oyo—\nO hasta que venga algun criollo\nEn esta tierra á mandar.", "Lo miran al pobre gaucho\nComo carne de cogote:\nLo tratan al estricote—\nY si ansi las cosas andan,\nPorque quieren los que mandan\nAguantemos los azotes.", "Pucha — si usté los oyera\nComo yo en una ocasión,\nTuita la conversación\nQue con otro tuvo el juez—\nLe asiguro que esa vez\nSe me achicó el corazón.", "Hablaban de hacerse ricos\nCon campos en la fronteras—\nDe sacarla más ajuera\nDonde había campos baldidos—\nY llevar de los partidos\nGente que la defendiera.", "Todos se güelven proyetos\nDe colonias y carriles—\nY tirar la plata á miles\nEn los gringos enganchaos,\nMiéntras al pobre soldao\nLe pelan la chaucha —¡ah, viles!—", "Pero si siguen las cosas\nComo van hasta el presente\nPuede ser que de repente\nVeamos el campo disierto,\nY blanqueando solamente\nLos güesos de los que han muerto.", "Hace mucho que sufrimos\nLa suerte reculativa—\nTrabaja el gaucho y no arriba,\nPorque á lo mejor del caso,\nLo levantan de un sogazo\nSin dejarle ni saliva.", "De los males que sufrimos\nHablan mucho los puebleros,\nPero hacen como los teros\nPara esconder sus niditos:\nEn un lao pegan los gritos\nY en otro tienen los güevos.", "Y se hacen los que no aciertan\nA dar con la coyuntura—\nMiéntras al gaucho lo apura\nCon rigor la autoridá,\nEllos á la enfermedá\nLe están errando la cura.", "Ya veo que somos los dos\nAstillas del mesmo palo—\nYo paso por gaucho malo\nY usté anda del mesmo modo,\nY yo pa acabarlo todo\nA los indios me refalo.", "Pido perdón á mi Dios\nQue tantos bienes me hizo—\nPero dende que es preciso\nQue viva entre los infieles—\nYo seré cruel con los crueles—\nAnsi mi suerte lo quiso.", "Dios formó lindas las flores,\nDelicadas como son—\nLes dió toda perfeción\nY cuanto él era capaz—\nPero al hombre le dió mas\nCuando le dió el corazón.", "Le dió claridá a la luz,\nJuerza en su carrera al viento,\nLe dió vida y movimiento\nDende el águila al gusano—\nPero más le dió al cristiano\nAl darle el entendimiento.", "Y aunque á las aves les dió,\nCon otras cosas que inoro,\nEsos piquitos como oro\nY un plumaje como tabla—\nLe dió al hombre mas tesoro\nAl darle una lengua que habla.", "Y dende que dió á las fieras\nEsa juria tan inmensa.\nQue no hay poder que las vensa\nNi nada que las asombre—\n¿Qué ménos le daría al hombre\nQue el valor pa su defensa?", "Pero tantos bienes juntos\nAl darle, malicio yo\nQue en sus adentros pensó\nQue el hombre los precisaba,\nPues los bienes igualaba\nCon las penas que le dió.", "Y yo empujao por las mías\nQuiero salir de este infierno:—\nYa no soy pichón muy tierno\nY sé manejar la lanza—\nY hasta los indios no alcanza\nLa facultá del Gobierno.", "Yo sé que allá los caciques\nAmparan á los cristianos,\nY que los tratan de «Hermanos»\nCuando se van por su gusto—\nA que andar pasando sustos...\nAlcemos el poncho y vamos.", "En la cruzada hay peligros\nPero ni aun esto me aterra—\nYo ruedo sobre la tierra\nArrastrao por mi destino;\nY si erramos el camino....\nNo es el primero que lo erra.", "Si hemos de salvar ó nó—\nDe esto naide nos responde,\nDerecho ande el sol se esconde\nTierra adentro hay que tirar,\nAlgun día hemos de llegar...\nDespues sabremos á dónde.", "No hemos de perder el rumbo\nLos dos somos güena yunta—\nEl que es gaucho ve ande apunta,\nAunque inora ande se encuentra;\nPa el lao en que el sol se dentra\nDueblan los pastos la punta.", "De hambre no perecemos\nPues sigun otros me han dicho\nEn los campos se hallan vichos\nDe los que uno necesita...\nGamas, matacos, mulitas,\nAvestruces y quirquinchos.", "Cuando se anda en el desierto\nSe come uno hasta las colas—\nLo han cruzado mujeres solas\nLlegando al fin con salú,\nY á de ser gaucho el ñandú\nQue se escape de mis bolas.", "Tampoco á la sé le temo,\nYo la aguanto muy contento,\nBusco agua olfatiando al viento\nY dende que no soy manco,\nAnde hay duraznillo blanco\nCabo, y la saco al momento.", "Allá habrá seguridá\nYa que aquí no la tenemos,\nMénos males pasaremos\nY ha de haber grande alegría,\nEl día que nos descolguemos\nEn alguna toldería.", "Fabricaremos un toldo\nComo lo hacen tantos otros,\nCon unos cueros de potro\nQue sea sala y sea cocina,\n¡Tal vez no falte una china\nQue se apiade de nosotros!", "Allá no hay que trabajar,\nVive uno como un señor—\nDe cuando en cuando un malón—\nY si de él sale con vida,\nLo pasa echao panza arriba\nMirando dar güelta el sol.", "Y ya que á juerza de golpes\nLa suerte nos dejó aflus,\nPuede que allá veamos luz\nY se acaben nuestras penas;\nTodas las tierras son güenas\nVamosnos amigo Cruz.", "El que maneja las bolas,\nEl que sabe echar un pial,\nY sentársele á un bagual\nSin miedo de que lo baje,\nEntre los mesmos salvajes\nNo puede pasarlo mal.", "El amor como la guerra\nLo hace el criollo con canciones—\nA mas de eso en los malones\nPodemos aviarnos de algo,\nEn fin, amigo, yo salgo\nDe estas pelegrinaciones.", "En este punto, el cantor\nBuscó un porrón pa consuelo,\nEchó un trago como un cielo,\nDando fin á su argumento;\nY de un golpe el istrumento\nLo hizo astillas contra el suelo.", "«Ruempo, dijo, la guitarra,\nPa no volverme á tentar,\nNinguno la ha de tocar\nPor siguro tengaló;\nPues naides ha de cantar\nCuando este gaucho cantó.", "Y daré fin á mis coplas\nCon aire de relación,\nNunca falta un preguntón\nMas curioso que mujer,\nY tal vez quiera saber\nComo jué la conclusión.", "Cruz y Fierro de una estancia\nUna tropilla se arriaron—\nPor delante se la echaron\nComo criollos entendidos,\nY pronto sin ser sentidos\nPor la frontera cruzaron.", "Y cuando la habían pasao,\nUna madrugada clara\nLe dijo Cruz que mirára\nLas últimas poblaciones\nY á Fierro dos lagrimones\nLe rodaron por la cara.", "Y siguiendo el fiel del rumbo\nSe entraron en el desierto—\nNo sé si los habrán muerto\nEn alguna correría,\nPero espero que algun día\nSabré de ellos algo cierto.", "Y ya con estas noticias\nMi relación acabé,\nPor ser ciertas las conté,\nTodas la desgracias dichas—\nEs un telar de desdichas\nCada gaucho que usté vé.", "Pero ponga su esperanza\nEn el Dios que lo formó,\nY aquí me despido yo\nQue he relatao á mi modo\nMales que conocen todos\nPero que naides contó."], "references": [{"name": "I", "interval": [0, 18]}, {"name": "II", "interval": [19, 47]}, {"name": "III", "interval": [48, 102]}, {"name": "IV", "interval": [103, 132]}, {"name": "V", "interval": [133, 154]}, {"name": "VI", "interval": [155, 186]}, {"name": "VII", "interval": [187, 220]}, {"name": "VIII", "interval": [221, 243]}, {"name": "IX", "interval": [244, 292]}, {"name": "X", "interval": [293, 325]}, {"name": "XI", "interval": [326, 348]}, {"name": "XII", "interval": [349, 368]}, {"name": "XIII", 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